sábado, 20 de mayo de 2017

TRANSITORIO

Pasajero, temporal.

Tendemos a aceptar el amor que otros deciden darnos sin tener en cuenta ni la calidad ni la cantidad del mismo. A veces, deberíamos preguntarnos a nosotros mismos si es suficiente y justo recibir tanto, o tan poco, a cambio de lo que nosotros aportamos. A veces, deberíamos preguntarnos donde queda aquel amor romántico de las películas en blanco y negro, ese amor que nos hizo suspirar y que, en alguna ocasión, nos hizo soñar despiertos. A veces, y tal vez solo a veces, deberíamos preguntarnos si la ilusoria realidad en la que vivimos ha sido creada por amor puro y genuino y no por expectativas erradas hacia personas equivocadas. Supongo que cuando estamos enamorados pensamos poco y actuamos más, lo que nos conduce a la locura transitoria propia de los amantes locos.


4 comentarios:

  1. Yo creo que en esas ocasiones sobre-actuamos!

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    1. Pudiera ser... Y a veces sin darnos cuenta. Un saludo! Gracias por leerme.

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  2. Alguien dijo: "no desprecies a la gente, pero no esperes nada de nadie".

    Lo que importa es amarse a uno mismo, y olvidar las comparaciones. Y si además le aman a uno, pues genial. Pero no hay que idealizar las relaciones. Simplemente disfrutarlas, y ser lo más sincero posible (tambén con uno mismo).

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    1. Si no te amas tú, si no te respetas tú, ¿quién lo hará?
      Un saludo, Bonifacio. ¡Gracias por leerme!

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